¿Por qué me gustan parejas comprometidas?

Escrito por Luz. Publicado en Articulos

El estar enamorado de una persona que está comprometida con otro(a), produce una gran dosis de sufrimiento y dolor, para todos los involucrados. Sin embargo algunas personas parecen sentir una atracción especial por este tipo de relaciones e inclusive si la pareja se separa de su mujer o su marido, pierden por completo el interés

y luego más adelante cuando su ex pareja tiene a otro, de pronto se dan cuenta que “que siguen enamorados de su ex”. 

Aprendemos a relacionarnos a través del modelo de pareja que observamos de nuestros padres o de nuestro sistema familiar, en consecuencia cuando se repite una condición en nuestra vida, se hace necesario profundizar en esa relación primaria para ver lo que hay oculto detrás de dicha repetición.

¿Cuáles son las causas sistémicas?

  • Incapacidad para comprometerse: cuando por ejemplo un miembro del sistema familiar ha sido victima de infidelidad y toda la vida se ha quejado por esta situación, normalmente los descendiente tienen miedo a sufrir el mismo destino entonces se dicen a sí mismos “No sufriré como mamá/papá entonces soy la amante...para que nadie me tome por tonta”
  • Perpetuar el triángulo Madre-Padre-Hija(o): Cuando uno de los padres no está disponible porque está sobre vinculado a su propio sistema familiar, entonces uno de los hijos se hace “pareja energética” de uno de los padres y se establece una especie de complicidad y por otra parte de rivalidad con el otro padre. Esto es lo que entiende la persona por amor y lleva este triángulo a sus relaciones de pareja, como única forma que tiene de relacionarse
  • Rivalidad Fraterna: El niño puede sentirse menos favorecido que sus hermanos. El haber percibido estar a la sombra de un hermano(a) que atrae toda la atención de los padres, genera en el corazón del niño un profundo resentimiento, luego más adelante una pareja se convierte en su proyección de mamá o de papá y la pareja de éste se convierte en el hermano(a) con el cual siente la necesidad de competir, en estos casos normalmente se manipula a la pareja para que deje al otro a cualquier precio.
  • Parentificación: La Terapia Contextual de I. Bosrzormenyi Nagy (1985) profundiza en el cambio de roles del hijo con los padres. El ser leal a uno de los padres llevando sus deseos como propios, ocupando el lugar del adulto (del padre o a la madre). El asumir el rol de “madre o padre” , se proyecta a su relación de pareja, atrayendo para sí parejas inmaduras que dependen de ella o de él, pero que tienen su pareja porque el amante simplemente cumple las funciones de cuidarle, entenderle, consentirle.
  • Dinámica familiar no resuelta: Cuando en el sistema familiar se ha interrumpido un amor ya sea por un accidente o por muerte prematura. El vacío que se siente es muy grande y normalmente se tiende a inhibir este dolor. En consecuencia queda una especie de añoranza en todo el sistema. Entonces la persona que lleve esta carga sistémica, siempre buscará a esa persona por lealtad sistémica y en cada nueva pareja tendrá la sensación de encontrarla y el que tenga pareja, hace ya de por sí que el amor no se termine dando en su totalidad (Repetición de historia ancestral)

Recomendaciones para salir de la dinámica

  • Reconocer la dinámica oculta tras la situación: profundizando en ella sin culpabilizarse
  • Trabajar responsablemente: en el camino de vuelta al amor propio y el compromiso consigo mismo
  • Sanar las heridas infantiles: transformar la sobre vinculación o vinculación tóxica con los padres y hermanos, para poder relacionarse saludablemente con los demás.
  • Profundizar en el árbol genealógico: buscando historias de “solterías” o “amores interrumpidos”. El hacerlo consciente ya de por sí es profundamente sanador.

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Escrito por Luz Rodríguez
Contacto: info@ordenesdelamor.org